Entrado el Otoño

1ra. Sem. Oct. 2006

Por : Raquelina Luna

A pesar del poco cambio que notamos en el trópico al pasar las estaciones,  el invierno se menciona por el fresquito y la navidad;  la primavera llama la atención por su colorido, el florecimiento de los jardines, los framboyanes en los campos y  nos fijemos o no, nombrar la primavera es fácil, la asociamos rápidamente con bienestar  e incluso  es frecuentemente mencionada en las promociones, en los medios de comunicación, etc.  El verano, calor más intenso, vacaciones, playas....también es protagonista espontáneo en nuestra consideración.

Y bueno, nuestro rescatado de esta vez, el Otoño nos hace interrumpir la serie de artículos anunciados para hablar de recursos terapéuticos dentro de la medicina complementaria e integrativa.  Hacemos honor a la estación de los ocres pues es finalmente, la estación de la cosecha, de la fructificación de todo el crecimiento de la primavera y el verano.

En otras latitudes es la estación en que recogemos los productos de la naturaleza antes del descanso del invierno.  Abundan las frutas, las verduras, los frutos secos, los cereales y se guarda la reserva para el próximo tiempo.

El otoño marca el inicio de un ciclo de vuelta personal hacia dentro, de un tiempo introspectivo,  iniciado el 21 de septiembre, día del equinoccio, en que la luz del día y la oscuridad de la noche se igualan y a partir de entonces la noche se irá haciendo más larga para culminar en el solsticio de invierno.

Los días iniciales del otoño, al igual que la primavera, son ideales para hacer limpieza del cuerpo, desintoxicarlo y aligerarlo.  El estado saludable dependerá de un equilibrio entre las actividades hacia afuera y las actividades  regulares dirigidas hacia adentro.

En la medicina tradicional china de los cinco reinos mutantes o elementos el otoño se relaciona con el metal.  Representa las sales y minerales de la tierra  cuya función es crear estructura y comunicación.  El elemento metal está asociado a muchos aspectos internos y externos: con la dirección oeste;  el color blanco;  el pulmón y el intestino grueso, como órganos ; con la tristeza, melancolía, pena y recuerdo como emociones;  la nariz como órgano  y el olfato como función sensorial;  el sabor picante, especiado; el clima seco... También pertenecen a este elemento, la piel y el vello superflúo que conjuntamente con el pulmón y el intestino grueso tienen importantes funciones de eliminación de desechos y tóxicos.

Los órganos que se vinculan con cada estación son los que debemos fortalecer más durante ese tiempo. Por tanto es un excelente momento para estimular los pulmones, el intestino grueso y la piel, especialmente aquellas personas que tienen historia de enfermedades o debilidad en alguno de ellos.   Los problemas de estos órganos pueden aliviarse eliminando primero los agentes nocivos y luego limpiando el cuerpo. Muchas veces hay que hacer acopio de mucha fuerza de voluntad  y de este modo se producirán cambios en todo el estado físico y mental.

Recomendamos especialmente hacer ejercicios respiratorios, que además de estimular la eliminación ,  proveen de  vitalidad y de energía ayudando simultáneamente a relajar el cuerpo.  Especialmente a los que vivimos en Santiago, recomendamos salir lo más frecuente que podamos a la playa o el campo para poder disfrutar de un mejor aire  en vista de la gran contaminación que tenemos a causa del vertedero de basura.

También sugerimos aumentar la ingesta de agua y líquidos, de alimentos ricos en fibras, de frutas, cereales integrales y vegetales para aumentar el tránsito y evitar la congestión del intestino grueso.  El estreñimiento es una de las condiciones más frecuentes que encontramos en nuestras consultas y gran parte de las personas no son conscientes de ella ni de las terribles consecuencias para el organismo.  Muchas veces, la sensación de pesadez en la cabeza, presión en la nariz y senos nasales, dolores de cabeza, gargantas doloridas, falta de energía y muchos otros síntomas generales son resultado de esta condición.

Este tiempo es excelente para hacer limpiezas del colon con enemas o colemas naturales para las cuales debe consultar primero a su médico.   También para hacer dietas desintoxicantes a base de jugos con las que   podría  incluso evitar desequilibrios que se estén  incubando (por eliminación de excesos o por mejoría de funciones orgánicas).  Una combinación interesante es el jugo de zanahoria, apio, perejil y pepino.  Además, jugos de frutas como piña, sandía, melón, limón, uvas, etc, por supuesto sin azúcar añadida.

No podemos olvidar la piel, la cual también necesita lo suyo. En esta temporada,  exfoliaciones suaves en todo el cuerpo a base de sales,  baños de vapor para eliminar a través del sudor, la  aplicación de arcilla o barro, aceites naturales, duchas alternado los cambios de temperatura, masaje de drenaje linfático y por supuesto la vigilancia de la nutrición sana, redundarán también en el órgano más extenso de nuestro cuerpo que es la piel.

Podríamos seguir hablando de recomendaciones y advertencias favorables para esta estación, sin embargo, lo más importante es sembrar el estimulo para que cada uno y cada una siga investigando e identifique en sí  cual es la necesidad que tiene, qué viejo hábito dejar atrás, cual incorporar.   Recordemos, para terminar, que el Otoño invita a la introspección, a volver nuestra mirada hacia adentro para reconectarnos con nuestra sabiduría  interna y desde allí sanar.

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