Homeopatía

Es una medicina que recoge la concepción de Hipócrates de ver al ser humano y la medicina como una totalidad. Se considera un arte con sustento científico. La paternidad de la homeopatía se atribuye al Dr. Samuel Hahnemann, quien pasó unos 50 años de investigación y presentación de trabajos de experimentación, inspirado en la filosofía y prácticas hipocráticas.

La teoría de la homeopatía sostiene que los mismos síntomas que provoca una sustancia tóxica en una persona sana pueden ser curados por un remedio preparado con la misma sustancia tóxica. El principio en que se basa es similia similibus curantur, osea, lo similar se cura con lo similar. Esta es la ley natural de la semejanza a la que debe su nombre: “homeo” –semejante – “pathos” –patología – o sea, se cura por lo semejante.

En términos prácticos, los medicamentos que se administraban a sujetos sanos, daban los síntomas de la enfermedad a tratar. Administrándolos en dosis infinitesimales y dinamizadas, ayudan a la curación de la enfermedad.

Hahnemann sustentaba que la enfermedad es causada por la falta de armonía de la “fuerza vital” que porta cada ser. El tratar a ésa “fuerza vital” constituye lo medular de la medicina homeopática como una Medicina Vitalista. Considera que los síntomas que se manifiestan primero son los emocionales (ansiedad, aversiones, etc) luego pasan a ser mentales, conductuales y por último físicos. La fuerza vital en equilibrio mantiene el orden del organismo y el balance dinámico que hace posible la salud.

Se considera a cada ser humano como un ser único, desde el punto de vista orgánico y psíquico. Cada individuo requerirá un tratamiento individual para la totalidad de su ser. Por lo tanto, la acción de un medicamento homeopático está dirigido a “un enfermo”, que como totalidad indivisible puede manifestar síntomas en los tres planos: mental o psíquico, funcional, orgánico.

Para realizar un tratamiento homeopático se debe recurrir a un médico homeópata que realice una historia clínica homeopática. Así, el tratamiento se basa n el respeto del terreno individual y al conocimiento del modo reactivo, de manera dinámica. Dicha historia debe revelar los síntomas de la totalidad de la persona, qué y cómo los padece, y con qué características se presenta.

Los remedios homeopáticos provienen de los tres reinos de la naturaleza: animal, vegetal y mineral. La preparación de los remedios homeopáticos, conocida como dinamización o potenciación, consiste en una serie de diluciones seguidas de agitaciones, sacudidas contra un cuerpo elástico tras cada proceso de dilución. La elección de la potencia prescrita depende de cuán asentada esté la enfermedad diagnosticada.

La homeopatía puede ser a veces el elemento único de tratamiento, otras veces complementará otro tipo de terapias. Actúa de manera no agresiva y por seguridad debe ser prescrito por un profesional calificado.

Es una medicina que  recoge la concepción de Hipócrates de ver al ser humano y la medicina como una totalidad.  Se considera un arte con sustento científico. La paternidad de la homeopatía se atribuye al Dr. Samuel Hahnemann, quien  pasó unos 50 años de investigación y presentación de trabajos de experimentación, inspirado en la filosofía y prácticas hipocráticas.

La teoría de la homeopatía sostiene que los mismos síntomas que provoca una sustancia tóxica en una persona sana pueden ser curados por un remedio preparado con la misma sustancia tóxica. El principio en que se basa es similia similibus curantur, osea, lo similar se cura con lo similar.  Esta es la ley natural de la semejanza a la que debe  su nombre: “homeo” –semejante – “pathos” –patología – o sea, se cura por lo semejante.

En términos prácticos, los medicamentos que se administraban  a sujetos sanos, daban  los síntomas de la enfermedad a tratar. Administrándolos en dosis infinitesimales y dinamizadas, ayudan  a la curación de la enfermedad.
Hahnemann sustentaba que la enfermedad  es causada por la falta de armonía de la “fuerza vital” que porta cada ser. El tratar a ésa “fuerza vital” constituye lo medular de la medicina homeopática como una Medicina Vitalista.  Considera que los síntomas que se manifiestan primero son los emocionales (ansiedad, aversiones, etc) luego pasan a ser mentales, conductuales y por último físicos.  La fuerza vital en equilibrio mantiene el orden del organismo y el balance dinámico que hace posible la salud.

Se considera a cada ser humano como un ser único, desde el punto de vista orgánico y psíquico. Cada individuo requerirá un tratamiento individual para la totalidad de su ser. Por lo tanto, la acción de un medicamento homeopático está dirigido a “un enfermo”, que como totalidad indivisible puede manifestar  síntomas en los tres planos: mental o psíquico, funcional, orgánico.
 
Para realizar un tratamiento homeopático se debe recurrir a un médico homeópata que realice una historia clínica homeopática. Así, el tratamiento se basa n el respeto del terreno individual y al conocimiento del modo reactivo, de manera dinámica. Dicha historia debe revelar los síntomas de la totalidad de la persona, qué y cómo los padece, y con qué características se presenta.

Los remedios homeopáticos provienen de los tres reinos de la naturaleza: animal, vegetal y mineral. La preparación de los remedios homeopáticos, conocida como dinamización o potenciación, consiste en una serie de diluciones seguidas de agitaciones, sacudidas contra un cuerpo elástico tras cada proceso de dilución. La elección de la potencia prescrita depende de cuán asentada esté la enfermedad diagnosticada.

La homeopatía puede ser a veces el elemento  único de tratamiento, otras veces complementará otro tipo de terapias. Actúa de manera no agresiva   y por seguridad debe ser prescrito por un profesional calificado.

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